Historia

Los orígenes del Club Ciclista Caspolino se remontan al año 1926 cuando un grupo de aficionados al pedal fundaron el Sport Ciclista de Caspe, dependiente de la Unión Velocípeda y con sede en Barcelona. Su objetivo era dar a conocer y fomentar el ciclismo en Caspe y su comarca. Sin embargo, aunque la primera documentación del Club data del año de la fundación, se tiene conocimiento de la práctica de actividades ciclistas en Caspe desde mucho antes.

El C.C. Caspolino siempre ha compaginado la organización de pruebas deportivas con el apoyo y formación de corredores, muchos de ellos compitieron y lo siguen haciendo en competiciones relevantes. En estos momentos, el mayor reto es la creación de una escuela de ciclismo fuerte que pueda dar soporte a las jóvenes promesas y extender la afición por este apasionante deporte.

Pero además, el club ha destacado a nivel nacional por su aportación al calendario de competiciones: las pruebas en velódromos en los años sesenta; los campeonatos de Aragón en todas las categorías; las vueltas, en categoría amateur, juvenil y cadete; y los encuentros de ámbito nacional para las escuelas de ciclismo.

En estos momentos, la prueba deportiva de más envergadura que organiza el club es la Vuelta Ciclista al Bajo Aragón en la categoría infantil y cadete. Una prueba deportiva casi única, lo fue durante muchos años, que se desarrolla en cuatro etapas y en la que participan hasta 200 corredores en cada edición.

En paralelo, se desarrollan otras pruebas destinadas a las escuelas ciclistas y aquellas de carácter cicloturista y social.

 La recompensa del ciclismo
La práctica de cualquier actividad física deportiva está extendida a todas las edades de la población pero se desarrolla con más intensidad durante la etapa de la juventud. Entre todos los deportes a los que tienen acceso los jóvenes, el ciclismo es uno de los que, sea en grupo o en solitario, siempre ofrece una recompensa moral, imposible de hallar en muchas otras actividades. Independientemente de terminar el primero o el último, y de subir las cuestas montado o andando, resulta que, finalmente, lo único que vale es el esfuerzo de uno mismo. El ciclista, la carretera y su propia fuerza y sacrificio conforman una forma de entender el ciclismo un tanto especial en comparación con la que se obtiene al practicar el resto de disciplinas deportivas.

Un comentario en “Historia

  1. Hola, mi padre Isidro Bret y mi tio Manuel Bret pertenecian ala union del pedal Caspe,corrian en fiestas mayores de Caspe en la vuelta del bajo aragon.la bici era una Francis Pelicier ,habia dado la vuelta al tur de francia aun la tengo, mi padre era del año 1914 y mi tio del 1918 .
    Saludos Angel .

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